TEJONES DE ORO

Por Andrea Marín, corresponsal de El Profeta
Llevar el apellido de una familia de renombre no es sencillo, ni mucho menos cuando pertenece a los Sagrados Veintiocho. Es bien conocido que los Black no querían a nadie que no fuera de sangre pura, y en su mayoría, algunos miembros practicaban las artes oscuras; unos tantos apoyaron al Señor Tenebroso durante la primera y segunda guerra mágica, y para otros les bastó la elocuencia del mago oscuro para querer unirse. Mortifagos como Regulus y Bellatrix Lestrange, de soltera Black, fueron parte importante para que Lord Voldemort se alzara en el poder. Claro que hubo algunos que no estuvieron de acuerdo con las ideas retrógradas de la familia y se ganaron el repudio de la familia. Nombres como los de Sirius o Andrómeda, sino también el de Beraka. Una joven que ha tenido que lidiar con las miradas de repudio por parte de algunos miembros de su propia sangre y las de los compañeros de escuela: “Fue difícil, todos esperaban que, al entrar a Hogwarts siguiera el legado de Salazar Slytherin. Yo sabía, muy en el fondo, que el sombrero no me enviaría ahí. De hecho, yo creía firmemente que concordaba con la casa Ravenclaw. Fue sorpresivo cuando escuché las razones del sombrero para decidirse por Hufflepuff.” Aunque se sabe que no es la única que rompió con la tradición verde, ya he mencionado al fugitivo Sirius Black, quien terminó siendo elegido para pertenecer a los leones. “Soy muy perfeccionista, me encanta conocer sobre nuevas cosas; en esa época mi mente estaba ávida de conocimiento y devoraba cualquier libro de hechizos que llegaba a mis manos.” Aquellos que pertenecen a la casa de Rowena se obsesionan con la idea de que los consideramos como una biblioteca andante. Son inteligentes, sí, pero no poseen todo el conocimiento y en ocasiones, les fastidie que alguien los vea con cara de libro.“Soy una persona noble, siempre doy la vida por ayudar a quien lo necesite, no importa si pide mucho o poco de mí, la lealtad es innata. Una vez que entras a mi vida sólo tú puedes provocar tu salida.”

Con la sombra de su apellido siguiéndola, para Beraka no fue fácil ser estudiante en Hogwarts, en especial siendo una Black en Hufflepuff. Sin embargo, los miembros de su casa siempre la apoyaron, mientras que su familia pensaba que era demasiado blanda a comparación con sus tías. Creyentes de que no podía o debía defenderse ni alzar la voz ante nada, pero todo salió muy favorablemente para ella en su vida escolar, que al terminar entró en San Mungo: “Siempre me interesó mucho ser sanadora, desde mis últimos años años en Hogwarts asistía a la Señora Pomfrey en la enfermería. Así que seguí ese camino.” Ahora, Beraka Black forma parte de fieles, quien ha estado apoyando con los nuevos miembros y tras el regreso de dicho grupo, la bruja opinó: “Yo era una de las más entusiasmadas con la idea, me atrevo a creer que en parte mi insistencia alentó a Gustav a retomarlo todo. Siempre habrá competencia entre las casas pero debe prevalecer la amistad.” Después de poner pausa a su carrera en el hospital, tomó el enorme reto de adiestrar y enseñar a los jóvenes magos y brujas. No ha sido sencillo para ella tomar el mando de la casa de la ancestral Helga. Animar a los tejones y sacarlos de la hibernación fue su principal objetivo y ha puesto todo su esfuerzo en éste proyecto hasta levantarlos. Sin duda, ha dado frutos todo esa casta, ya que les ha dado batalla a los Ravenclaws, los eternos campeones de la copa de las casas; pero a pesar de todo ello, Beraka no ha logrado tener del todo, un buen ambiente en la sala común: “Casi siempre están haciendo sus deberes, es difícil lograr que pongan atención a los juegos. Pero en cuanto logre captar su atención podremos sacar todo el orgullo tejón.” Por el momento no se ven alzando la copa, pero mantienen el ánimo a flote para sentir que están cerca de lograrlo. Ve mucho potencial en los nuevos miembros, ve voluntad en ellos, aunque todavía no logra haber una organización decente con todos. “Rocío es genial en las sopas, Step fue una revelación en los duelos y aunque a Carito no le fue muy bien, ella es muy diestra. Daniela es una jóven con muchas ganas de aprender, al igual que Yesica. Cuando su tiempo le permite, Maribel también nos apoya mucho lo mismo que Gummy.” En verdad que la madriguera dejó de estar vacía, antes se veían a los tejones al fondo de la competencia, los puntos obtenidos en las actividades eran casi nulos y ahora, alzan la mano para demostrar que también existen. Fieles los ha catapultado para cosas buenas: “Por ahora, me ha dejado muchos amigos y ganas de demostrar que no somos relleno ni los rezagados de otras casas.”

Los Gryffindors no son los únicos que se caracterizan por lealtad, los miembros de la casa de Helga también demuestran ésta virtud. Antes de pertenecer a Fieles, Beraka probó suerte en otros lares, lo que le hizo alcanzar de inmediato el cargo de prefecta. Las dinámicas diarias y la participación obligada, y el descubrimiento de trampas, con tal de ganar puntos, bastaron para que la joven Black los enfrentara a todos y entregara su renuncia. “Obviamente terminé saliendo de allí, porque no reconocieron que hacían trampa y menos que les habíamos ganado limpiamente. Cuando hablamos con los tejones de mi sala común, muchos nos apoyaron y se fueron junto con nosotros. De ahí salió un pequeño grupo que llamamos tejones de oro.” Es más evidente que no se atejonan ante nada. 

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