Era momento de regresar al colegio; Matt acudió a la casa de los Green para ir juntos a la estación. El viaje hasta King's Cross fue tranquilo; llegaron con media hora de antelación. Consiguieron un carrito para poder descargar los baúles, y con discreción, atravesaron la barrera. Se abrieron paso por el tren; la mayoría de los compartimentos estaban llenos, pero encontraron un vagón en medio que estaba vacío. Subieron los baúles, pusieron en la rejilla portaequipajes a Kirlly, y volvieron a salir para despedirse. La señora Green besó a su hija y luego a Matt. —Pórtense bien. —Sí, mamá, lo haré. —Qué tengan un buen curso. —Prométeme que no te meterás en problemas —susurró Andrea cuando abrazó a su hermana. ...