Capítulo 13
El departamento de aurores en Bélgica se parecía mucho al de Inglaterra: un área dividida en cubículos, las paredes cubiertas con todo tipo de cuadros, carteles de equipos de quidditch, y en especial, con algunas fotografías de los magos y brujas más buscados. Apenas regresó de Londres, Charlie se mantuvo trabajando hasta horas extras en el ministerio; no le cuadraba los sucesos ocurridos con Bastian Shadow. La sospecha de que alguien, de adentro, lo estaba ayudando le carcomía. La pila de pergaminos encima de su escritorio le sobrepasaba la cabeza; revisó cada reporte relacionado con el caso. Estaba sentado en su escritorio dictando un informe a su pluma. —Oye, Blackwood; el jefe quiere que veamos el caso de los dragones. —No tengo tiempo para eso —respondió Charlie sin siquiera levantar la vista de los papeles—. Además, eso no nos corresponde. ...